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Conoce San José>>Reseña Histórica del pueblo de San José de Las Tablas
Por
el Profesor Manuel Cedeño Espinosa
Los orígenes históricos
de nuestro pueblo se pierden en la época precolombina
cuando éste no era más que un caserío
de indígenas, probablemente antecesores de la
actual etnia Gnobe Bugle. Estos primitivos habitantes
eran ingeniosos orfebres y trabajaban con excelencia
el barro y la cerámica. A la llegada de los conquistadores
españoles encabezados por Gaspar de Espinosa,
encuentran un pueblo desolado, ya que los indígenas
con su rebeldía característica, prefieren
quemar sus ranchos y pertenencias, y de esta manera
huir del conquistador. Cuenta la historia que estos
indígenas se detienen en una loma o colina de
piedra, que en la actualidad se encuentra en el camino
que conduce a la Cantera de San José y al Cementerio
de nuestra comunidad, a observar con tristeza la suerte
echada de su caserío del cual los españoles
sólo encuentran las cenizas.
A raíz de este incidente son los mismos conquistadores
los que le asignan el nombre de El Quemao a nuestro
corregimiento; nombre que se mantiene hasta el 15 de
agosto de 1927 cuando se cambia por el de San José
en honor al Patriarca Universal de la Iglesia Católica
y padre adoptivo de Jesús. Vale recalcar que
anterior a esta fecha en todo el territorio nacional
se conoce a San José de Las Tablas como El Quemao
de Las Tablas.
No se sabe a ciencia cierta cuando es fundado San José;
pero se presume que era un pequeño villorrio
desde bien entrado el siglo XVIII, cuando algunos habitantes
de la cuidad de Las Tablas en busca de nuevas tierras
se trasladan al lugar y se asientan un poco más
al sur del caserío indígena original.
Nuestro corregimiento se ha caracterizado, desde sus
inicios, como un lugar de gente emprendedora y trabajadora
y esto se demuestra en la actualidad, ya que el nivel
de vida de sus habitantes es uno de los más elevados
de la provincia de Los Santos. Al ser un pueblo en su
mayoría agricultor y ganadero, las fuentes de
trabajo nunca escasean a tal grado que en la época
de la cosecha del maíz hay que recurrir a la
mano de obra importada de otras provincias como Coclé,
Herrera y Veraguas.
Uno
de los aspectos que más glorias le ha dado a
nuestro pueblo lo es, sin lugar a dudas, el amor y apego
al folclor y a las tradiciones. La confección
del traje típico nacional, la Pollera, es una
actividad muy practicada por las habilidosas manos de
las artesanas josefinas y se ha convertido en una fuente
que deja grandes entradas económicas para sus
familias. En casi todas las casas se pueden apreciar
a estas artesanas quienes con mucho empeño y
maestría en su arte logran crear ese vestido
de belleza sin igual, el cual le ha dado la vuelta al
mundo, dejando el nombre de nuestro país en alto.
También se confeccionan los mejores tambores
y cajas de la región.
Video en Bicicleta por San José |
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